Nunca me había detenido a pensar en cómo iba a morir, aunque me habían sobrado lo motivos en lo últimos meses, pero no hubiera imaginado algo parecido a esta situación incluso de haberlo intentado. Con la respiración contenida, contemplé fijamente los ojos ocuros del cazador al otro lado de la gran habitación. Éste me devolvió la mirada complacido. Seguramente, morir en lugar de otra persona, alguien a quien se ama, era una buena forma de acabar. Incluso noble. Cuando la vida te ofrece un sueño que supera con creces de tus expectativas, no es razonable lamentarse de su conclusión. El cazador sonrió de forma amistosa cuando avanzó con aire despreocupado para matarme.


jueves, 27 de mayo de 2010






No consigo recordar,

porque motivo me fui,

pero en tu cuarto de baño,

sigue tu rojo de labios.

No consigo recordar,

como he llegado hasta aquí,

solo sé que estoy borrando,

lo que un día te hizo daño.

#Tú me enseñas que,se puede querer,lo que no ves.~


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